Ni a la muerte, ni a la soledad.

El espíritu es fuerte, escuche en la calle, lo decía una señora cuarentona con arrugas en la cara, me reí.
La vi con desprecio y me fui riendo -es notorio que no lo es- pensé y seguí riendo, a ella la vida no la ha tratado bien, viendo esa cara, volví a reír. Si fuese lo suficientemente fuerte no andaríamos muchos penando por la tierra y estaríamos muertos por dentro, esperando la llegada de la señora muerte, el final de la laboriosa jornada de trabajo luego de aguantar a lo que nos fue concedido sin pedirlo, nadie es tan fuerte sólo necesitan sentirse así, necesarios en esta vida triste sin sentido, es cómo creerse útil sabiendo que sólo somos útiles para producir, ya no hay alguna meta que nos alimente ese espíritu del que habla la señora culo-grande.

Por eso su fortaleza se basa en mierdas materiales que complementan con drogas visionarias, drogas para la mente como pastillas y televisión. Me miran como loco, como extraño, pero yo me río de ellos, comprendí el secreto de su existencia a escasos años de la mía. Y me di cuenta que era un asco, basta el descuido de tres segundos para arruinarse y ser pobre de ese espíritu que todos quisieran tener, yo he bebido de más por años, he disfrutado placeres bajos mezclados con pequeñas esporas de felicidad momentánea, he visitado tugurios, he tenido caricias insanas en baños y hoteles baratos, finales ominosos, corridas intensas en bocas ajenas que no saben amar y he tumbado tantos dientes a la vida, más que un puto boxeador y no ando presumiendo de espíritus, porque soy uno libre al que no le asusta ni la muerte, ni la soledad, ni la infelicidad, ni el desamor, ni las tristezas, ni la lluvia, ni el sida o el olvido, soy todo lo que he deseado, me concedieron un pito para follarme a la vida y aquí estoy, cagándome en la cara de una señora que tiene afanes de querer creerse mejor.

Soy el ser humano que siempre quise ser, algo mediocre y con alcohol.

Para: Emanuel.

escanear0021/NilamuerteNilasoledad/ZaideC.

10685576_370787366412371_7982391853641995590_n

Corto alucín de un vago.

Lisérgico caminando entre brumas,
entre danzas revuelta de vagos y desquiciados,
hay rotos varios almanaques
y un espejo roto esperándome.

La revolución se oculta en tu espalda,
entre poros multicolor,
entre humos y sudor.

Sirenas cantando al compás de
las fricciones,
ente la suciedad y el ácido,
están diciendo en vano,
que estamos perdidos.

Escrito original.
Escrito original.

3-Gabriel-Lamoretti